BESTIA BEBÉ: “SIEMPRE BUSCAMOS SONIDOS NUEVOS PARA QUE CADA DISCO TENGA SU PROPIA IDENTIDAD”
Desde Boedo hacia distintos escenarios de Argentina y el mundo, Bestia Bebé construyó una identidad propia dentro del rock independiente, con canciones que encuentran en las experiencias cotidianas, los vínculos y las contradicciones de la vida una forma de conectar con públicos diversos. Con más de una década de recorrido, la banda continúa explorando nuevos […]
Desde Boedo hacia distintos escenarios de Argentina y el mundo, Bestia Bebé construyó una identidad propia dentro del rock independiente, con canciones que encuentran en las experiencias cotidianas, los vínculos y las contradicciones de la vida una forma de conectar con públicos diversos.
Con más de una década de recorrido, la banda continúa explorando nuevos sonidos sin perder la esencia que la caracteriza. En Yendo Rápido a Ningún Lugar, su más reciente álbum, los cambios en los arreglos y la incorporación de otros recursos sonoros conviven con una manera de escribir que acompaña las experiencias y transformaciones de quienes hacen las canciones.
En la previa de su regreso a Córdoba, este sábado 24 de octubre en Quality LAB, conversamos con su cantante, Tom Quintás, sobre la construcción de su nuevo disco, el paso del tiempo, la autogestión y la decisión de seguir haciendo música a su manera.
El título Yendo Rápido a Ningún Lugar parece condensar una sensación bastante contemporánea: hacer muchas cosas, ir de un lado a otro y, aun así, no tener del todo claro hacia dónde vamos. ¿En qué momento apareció esa frase y cuándo se dieron cuenta de que podía representar al disco?
El disco tenía otro título y la verdad que al escuchar todas las canciones juntas no pegaba ni a palos. Entonces tomamos una frase de la canción “Planes perfectos”. Creo que resume un poco la sensación que deja el disco. Me gusta que también se puede interpretar de varias formas y es una frase que suele aparecer de distintas formas en canciones que me gustan.
En este álbum aparecen el paso del tiempo, los vínculos que cambian y una mirada sobre el propio recorrido. ¿Qué cosas descubrieron de ustedes mismos mientras componían estas canciones que quizás no tenían tan presentes cuando empezaron con la banda?
No se si descubrí algo en ese proceso, pero lo que es seguro es que cuando empezamos la banda no podría haber escrito estas letras. Ya no tengo la misma edad, me pasaron muchas cosas en el medio que te van marcando, influenciando y eso después se ve reflejado en las letras.
Bestia Bebé tiene una identidad sonora reconocible, pero en este disco incorporaron más teclados, samples y baterías electrónicas. ¿Cómo fue experimentar con esos recursos sin perder ese sonido directo y guitarrero que los caracteriza?
Primero que nada fue muy divertido. Siempre nos gusta buscar sonidos, arreglos, instrumentos nuevos. Tambien rítmicamente hay una búsqueda distinta. Tratamos de que cada disco tenga su propia identidad.
Después de tantos años haciendo canciones, ¿Sienten que cambió la manera de mirar las historias de sus canciones con el paso del tiempo?
Creo que van de la mano con mi vida. Escribo bastante sobre lo que me pasa, sobre mi entorno, las cosas que me gustan o me molestan en cada etapa.
En distintas oportunidades hablaron de la autogestión como una elección. ¿Qué significa hoy mantener esa forma de trabajar en una industria musical atravesada por las plataformas digitales, las redes sociales y las exigencias de visibilidad permanente?
Creemos que es la mejor manera para nuestra banda. Por como somos nosotros, la forma en que trabajamos y lo que pretendemos, más allá de todas las cosas malas que siempre se dijeron de las compañías. Y con las redes sociales tratamos de mantener un equilibrio. Hay que usarlas pero sin caer en la estupidez total que tanto promueven.
¿Qué es lo mejor y lo peor sobre sostener un proyecto colectivo durante tantos años?
Nos encanta hacer música, grabar discos, salir de gira por el mundo. Lo peor tal vez es que te saca tiempo para hacer otras cosas.
Su música conserva una impronta barrial muy marcada, pero llegó a públicos de distintos lugares de Argentina y de otros países. ¿Cómo conviven esa identidad ligada a Boedo y a sus experiencias personales con la posibilidad de que las canciones adquieran otros significados para gente que vive realidades diferentes?
Porque creo que cantamos sobre temáticas bastante universales. Situaciones y sentimientos que le pasan a todo el mundo, ya sea acá, en Salta, Lima o Madrid.
¿Hay canciones que ya sienten que no pueden faltar en un recital?
Si, sin duda. Hay muchas que no pueden salir.
Este sábado vuelven a Córdoba para presentar oficialmente el nuevo álbum. ¿Qué vínculo tienen con el público cordobés y qué les interesa que suceda en el encuentro entre las canciones nuevas, las más conocidas y la gente que va a escucharlas?Fuimos a córdoba todos los años desde que empezamos la banda. Es una fija siempre. Hubo noches muy memorables y esperamos que la del sábado sea la mejor de todas.