“SIEMPRE ESTAMOS TRANSICIONANDO A UNA NUEVA PIEL, ES PARTE DE LO QUE SOMOS”
En medio de un presente que ellos/as mismos/as definen como de transición permanente, Mi Amigo Invencible se prepara para regresar a Córdoba con un show que promete condensar todas sus etapas. La cita será el próximo sábado 18 de abril en Club Paraguay, donde compartirán fecha con Mora y los Metegoles y Juan Cruz Caos.
En charla con Mariano Di Cesare, el presente de la banda aparece atravesado por una idea tan simple como persistente: el cambio. “Siempre estamos transicionando a nueva piel, de ahí nuestra obsesión por seguir grabando discos. Ahora con el 10 en camino, luego de La danza de los principiantes, veremos qué se arma en base a ese choque de experiencias”, explica, dejando en claro que no hay punto de llegada sino un movimiento constante que define su identidad.
Ese recorrido, que nunca fue abrupto sino sostenido en el tiempo, también los llevó a expandirse más allá de Argentina. Sin una fecha exacta que marque el quiebre, Di Cesare habla de un crecimiento orgánico, “al ser un grupo con una carrera que se cocina a fuego lento no es fácil tener una medida precisa de tiempo”. Sin embargo, hay imágenes que condensan ese proceso: “Recuerdo algo muy lindo que fue cuando lanzamos Isla de Oro, a las tres semanas de la salida estábamos tocando en México y la gente ya cantaba las canciones como propias, es una imagen que aún estoy procesando”.
Lejos de modificar su esencia, esa expansión reforzó su identidad. “Somos los mismos en cualquier ciudad y la gente nos acompaña, eso nos hace sentir especiales, convencidos de que estamos haciendo algo bueno”, sostiene. En esa misma línea, aparece uno de los núcleos más firmes del proyecto: el vínculo interno de la banda. “Lo que nos divierte es seguir existiendo, grabando discos, conviviendo como familia en las giras”, dice, marcando aquello que permanece incluso en medio de tantos cambios.
El futuro inmediato también está en marcha. La banda volverá a trabajar con Mariano Otero, retomando una sociedad creativa que ya dio frutos en Arco y Flecha. La idea, según cuenta, es “reforzar ideas sueltas que nos quedaron de ese disco con las nuevas obsesiones”. Parte de ese proceso comenzó en Anisacate, Córdoba, donde surgieron las primeras composiciones: “El camino es terminar de componer en la sala, en grupo, un puñado de canciones que hicimos con Pablo en una pequeña pero jugosa estadía”.
A la hora de pensar en tiempos para el nuevo disco prefiere no apresurarse: “Fechas no puedo adelantarme porque todo puede cambiar, pero nuestra idea es salir en 2027”. Más que una planificación rígida, lo que aparece es una forma de trabajo abierta, atravesada por la experimentación y la intuición.
En ese proceso, el motor creativo sigue siendo claro. “Creo que hoy más que nunca sostenemos el proceso de estar metidos desmenuzando obsesiones y deseos musicales. La sed por el acierto, al encontrar una melodía que nos emocione o una frase que nos seduzca, charlar entre nosotros, buscarle la vuelta y sacarle el jugo a ciertas dificultades”, describe. Y agrega una definición que funciona casi como principio: “Hacer por hacer no es divertido si no se corre algún riesgo”.
Dentro de su propio repertorio, hay canciones que condensan ese vínculo emocional con la obra. Una de sus favoritas es “Suavemente Entusiasmado”: “Sonoramente me encanta y la letra es una foto muy cariñosa de un momento que atesoro fuerte”, comparte.
Todo ese recorrido -hecho de discos, giras, búsquedas y transformaciones- tendrá una nueva parada en Córdoba. Sobre lo que se viene, Di Cesare no duda: “Será una fiesta invencible transformadora, desde La danza hasta Arco y Flecha, con la experimentación e improvisación que nos caracteriza”. La fecha en Club Paraguay no solo propondrá un repaso por distintas etapas de la banda, sino también un espacio de cruce con otros proyectos: “Además de compartir con Mora y los Metegoles, una de mis bandas favoritas de Argentina, y conoceremos a Juan Cruz Caos”.
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Una vez más, Mi Amigo Invencible vuelve a Córdoba reafirmando lo único que parece no cambiar: su impulso constante por seguir mutando.



