ROXANA SELLA: “CON ESTA OBRA SE VAN A REÍR, PERO VAN A SALIR PENSANDO”

Entrevista por Roque Guzmán.

Hablamos con Roxana Sella, directora de la propuesta teatral “Los invisibles de siempre”, y con los actores que estarán en escena, Zofiel López Sella y Leandro Arnolfo. Este sábado 21 de marzo, se desarrollará sobre las tablas la obra a las 21.30 hs en La Salamandra (Bv. Italia 590).

El texto de Claudio Gotbeter será encarnado luego de meses de ensayo. Se trata de una comedia negra que provocará risas, pero también reflexión. La soledad, la incomunicación, la necesidad de ser escuchado, serán parte de la función.

Luego de un tiempo en pausa, y con el trajín de la mudanza al nuevo espacio sobre Bv. Italia, Roxana y equipo retoman las presentaciones. “Siempre leemos, leemos, leemos, porque buscamos algún material”, resalta Sella. Entre tanto leer, dieron con el texto a mediados del 2024 y, previa autorización del Gotbeter, pusieron manos a la obra.

¿Hace mucho que trabajan en esta propuesta teatral?
Roxana Sella (RS): -La trabajamos mucho, la conocemos bastante a la obra. O sea, me gustó y nos gusta tener estos procesos largos. Para eso. Para poder entenderlo. Porque no es una obra simplemente cómica. Tiene muchas cuestiones que no vamos a comentar acá. Que hay que trabajarlas de una manera seria y entendiendo bien lo que estamos haciendo para no transmitir cualquier cosa. Tiene unas circunstancias que en la vida real son muy importantes cuando pasan. Y se tienen que transmitir de manera responsable. 

“Los invisibles de siempre”, nos habla sobre la conexión humana, ¿cómo ven eso reflejado en la sociedad?
RS: -Justamente, es una obra para este momento, cuando es el momento de los celulares, de la no comunicación, diríamos cara a cara, frente a frente, o a veces estamos frente a frente con alguien y no decimos nada, o nos hablan y estamos inmersos en nuestros pensamientos o con el celular en la mano. No escuchamos, no nos damos cuenta que hay otro. Entonces pasa a ser un invisible. Esta obra habla de eso, habla de la invisibilidad, que en realidad es algo que es cotidiano, algo que es de todos los días y que nos pasa a nosotros mismos. 

Parece que nos pasa a todos….
RS: -A veces estando nosotros mismos acá, nos volvemos invisibles por un rato el uno para el otro, porque cada uno está en la suya o haciendo distintas cosas. De eso yo creo que hay reflexiones, mucha gente que se ha ido reflexionando, justamente sobre eso, sobre que la vida es un minuto. Hay que aprovechar ese minuto que estamos vivos porque la verdad que no sabemos qué va a pasar mañana. Y eso es aprender a escuchar y sobre todo a ver.

¿La obra es una oportunidad para invitar a repensar y a sentirse identificado?
RS: -Yo creo que el teatro para mí siempre me sirve de catarsis. Cuando voy a ver una obra siempre en algún punto pienso: “¡Ay, a mí me pasó!”. O llorás o te reís porque te sentís realmente identificado con lo que está pasando. Y bueno, creo que acá se van a sentir identificados todos, o en su gran mayoría, espero también.

Zofiel López Sella (SFS) interpreta a Clarita, uno de los dos personajes en escena. ¿Fue muy ardua la tarea para encarnar el personaje?
ZLS: -Por mi parte, creo que fue muy complejo. En general, no estoy acostumbrada tanto a la comedia y es un texto complicado. Uno lo lee y le causa gracia porque es la realidad. Es un texto gracioso. Pero se hablan temas delicados, de uno mismo, en cuanto a la sociedad. Entonces sí, a mí personalmente me costó y me hizo pensar mucho en ¿cómo hago para dar risa con esto? Por suerte se fue transformando. Al principio era como pura tragedia y después lo pudimos ir trabajando más. Pero sí, a mí personalmente me costó bastante.

¿Y en tu caso Leandro (LA)? ¿Cómo fue el proceso para interpretar a Urbano?
LA: -De mi parte, lo mismo. Por suerte con Sofí nos conocemos hace mucho. Ella es profe de teatro, yo no tengo una formación puntual, pero sí vengo hace 15 años en La Salamandra. Tenemos una buena conexión. Entonces se hace más fácil trabajar con quien obviamente conectas. Y sí, la construcción en sí del personaje es algo que quisimos tomar muy minuciosamente, por este tema de que se tratan temas que son sensibles y para algunas personas más sensibles que otros. Para que conserve la importancia que requiere el tema, pero de una forma o desde una perspectiva más suavizada.

Completar el empaque de cada personaje…
LA: -Uno ve un texto escrito y uno le tiene que dar su impronta, las matices y todo eso para que cobre importancia y justamente sea más llevadero.

ZLS: – Fue una construcción de personajes bastante como profunda. ¿Qué es lo que yo creo? Lo que a mí me transporta el texto y cómo en base a eso voy a crear mi personaje.

¿Por qué el público debe ver la obra este sábado?
RS: -Tienen que venir porque puede producir después hasta debates sobre qué es lo que pasó, qué es lo que se piensa, a dónde los llevó. Porque nosotros, si hay algo que tenemos es mucho ensayo y mucho trabajo con este texto. Yo creo que la actuación es algo muy serio, el teatro es algo muy serio y uno no puede salir con una obra ensayada en 2 meses, ni en 3, ni en 4. Quizás sea muy exagerada, pero creo que tiene que tener un proceso y los procesos son largos. Como en la vida, como todo. Tienen que venir a ver eso y a ver qué les parece nuestro trabajo también. A nosotros nos encanta que nos hagan las devoluciones, nos encanta. Es lo que queremos. Nos ayudan a crecer. Es una comedia. Cuando vengan se van a reír, pero van a salir pensando. No es una comedia liviana. Es todo muy minimalista, entendible. El teatro, por más complejo que sea, es para todos. 

¿Cómo ves la situación del teatro en la actualidad?
RS: – Influye mucho el contexto que estamos viviendo, la cuestión política, la cuestión de la quita de muchos derechos y a mí me parece que el teatro es un lugar de resistencia de todo eso y creo que desde el teatro se tienen que trabajar cuestiones sociales y se tienen que decir cosas que son nuestras verdades. No serán las verdades de todos quizás, pero creo que también todo es política, todos nuestros actos en sociedad son políticos. Esta es la política de resistir, de resistir el dolor, de resistir a la bronca. El año pasado fue tremendo para mí, justamente por todas estas cuestiones, este fue mi lugar de paz (NdR: se refiere a La Salamandra). Y bueno, creo que todo el mundo tiene derecho a poder ir a ver una obra de teatro, que todos nosotros tenemos derecho a que haya un Estado presente también y que colabore. 

¿Consideras este espacio, tu lugar de lucha?
RS: – El teatro para mí es un instrumento de concientización es social. Hay obras que son muy buenas, a mí me encanta ir a ver algunas obras de teatro, pero yo creo que el teatro te tiene que dejar pensando. Entonces, creo que algunas obras son espectáculos y otras son arte. Es arte. Todas son muy buenas. Y uno puede elegir qué es lo que quiere ver o qué es lo que quiere transmitir y eso es válido. 

¿Qué actividades tiene planeado el grupo para este año?
ZLS: -Volvimos con las clases el año pasado y comenzamos con un grupo de adultos, que ese es el que actualmente sería el grupo de teatro avanzado. Se suma este año lo que sería teatro inicial, que es lo que los chicos ya vieron el año pasado. Entonces si alguien de repente quiere hacer teatro acá en la sala, tiene la opción de elegir a qué grupo ir. Si nunca vino a teatro, el grupo inicial es para ellos. Si tienen experiencia previa y les interesa la formación actoral, tienen el grupo avanzado. A su vez, también estamos con el taller de niños. El grupo de niño ya arranca desde abril. Nos han preguntado bastante por espacio para adolescentes, así que abrimos le cupo para jóvenes. El teatro también es un lugar para jugar, y jugar en serio. Quizás los niños son los que más lo entienden. Y a los adultos, un poco mas estructurados, el teatro les sirve para ir rompiendo eso.

RS: La sala esta abierta para funciones. Aún no abrimos convocatoria, pero nos vamos a organizar. De a poquito vamos haciendo todo. 

Nota por: Roque Guzmán.