MONÓLOGOS DE PERSONAJES SIN CUENTO #36

"Diario de una adicta", el nuevo monólogo de Tebby Vargas para leer con este clima.

Diario de una adicta.

Me llamo Ester, tengo 42 años, y muchos problemas.
Hace tres días que estoy afilando el mismo cuchillo.
Lo miro, observo, intento cada vez sacarle un poco mas de filo,
pero creo que voy a terminar quedándome sin hoja.
No se porque lo hago, sinceramente no necesito un cuchillo,
soy adicta hace más de 18 años
y ni cuenta me doy,
adicta a la cocaína,
no me gusta otra cosa
nada de marihuana
ni LSD  o MDMA y esas drogas modernas, de diseño, que usan los jóvenes hoy.
Ami me gusta la merka, la que brilla, y un poco más te encandila.
Esa que tiene un aroma que te entra por los poro, ¡la buena nene!.
Disculpa que te hable de esto, es que me gusta mucho, despertarme,
hacerme un tesito, tomarme una buena raya, y ponerme a afilar el
cuchillo.
Es lo único a lo que le puedo dar amor. Un acero hermoso, que yo misma forje.
A pesar de mi adicción, soy una persona tranquila, me quedo en mi
casa, no molesto a nadie, y me gusta estar sola.
No frecuento a bares, salgo a comer por ahí, solo que me da hambre a
horas muy extrañas, donde no hay nada abierto.
A la noche siento una bolita de acero que da vueltas por arriba del techo,
ya la escuche tres noches seguidas.
Me enamore, una vez, del vecino, que se mudo…Él tenia 17 años en ese
entonces, se llama Carlos, es un pendejo hermoso, que tiene nombre de
un señor de 50, lástima que tiene diecisiete, es menor, podría ser mi
hijo, y yo, ya  no soy una cuarentona tan perra como para él.
Además, creo que le daba un poco de miedo hasta hablar conmigo en la
vereda, quise ocultarle mi adicción, pero ya todo el barrio me conoce,
seguramente estoy en la conversación de cada sobremesa, porque tengo
nueve gatos y cinco perro, que meten un bardo importante en la cuadra,
me odian, pero lo que no entienden, es que son mi única compañía.
Me llevo bien con el kiosquero, siempre me guarda puchos.
Fumo mucho, me gusta fumar Marlboro de día, hasta las 12 del mediodía,
después a la tarde, amo los Benson, bien largos, duran mucho, y a la
noche, Lucky Strike mentolados.
Como frutas todo el tiempo, hace 7 años que opto por el frugivorismo,
no como otra cosa mas que frutas crudas, eso demanda que esté
alimentándome todo el tiempo, mi adicción me hizo dar asco a muchas
comidas, sobre todo la carne, y el hecho de masticar tanto.
A las verduras las deje de lado, porque una vez me peleé con una
cebolla, me hizo llorar la hija de puta, y desde ese día, hice como
siempre hago cuando alguien me hace llorar, y me alejé.
No soy para nada sociable, tengo un carácter muy prepotente, y no me
cae bien todo el mundo.
Todos están locos, y me miran mal. Piensan que no tengo corazón, que
en lo único que pienso es en la cocaína.
Mis familiares, los pocos que tengo,  me discriminan, jamas fui un ejemplo.
De más joven, era prostituta, era una trabajadora sexual VIP.
Me encantaba, lo disfrutaba mucho, viajaba gratis, iba a los mejores
hoteles, volaba en aviones privados, navegaba en yates de lujo, con
famosos tan importantes, que no me creerías.
Al final, era el sexo, y las drogas, lo que me llevaba a estar ahí.
El dinero era efímero, vengo de una familia muy adinerada, donde
jamas me faltó nada.
Toda mi vida bailé, fui una bailarina muy buena en aquellos tiempos,
también hice mucho teatro, y logre desarrollarme como actriz.
Mi familia sabía sobre mi adicción, pero lo que no sabía, era lo que mejor hacia.
Que era drogarme y dar placer sexual a millonarios,
una vida que me llevaba a todas partes del mundo, por lo cuál, en cada
viaje que hacía, mi viejo pensaba que era por trabajo, teatro o baile,
aunque nunca preguntaba mucho.
A mi madre nunca la conocí, ni supe nada de ella, tampoco me animé a
preguntar. Mi hermano tampoco sabe.
Mi papá, desde que tengo uso de razón, fue manager de importantes artistas,
y siempre se codeó con muchas figuras públicas.
Un sábado 27 de abril, hace exactamente nueve años, un famoso
conductor de televisión, me llamó, diciéndome, que iba a hacer un
festejo en su casa, y quería mi compañía y la de mis amigas, así que
pagó por catorce mujeres, para una fiesta en su lujosa mansión, con
sus amigos.
Ese día, llamé a todas mis compañeras, para contarles lo increíble que
la íbamos a pasar, les conté que nos iban a pagar muy bien, y que en
unas horas iban a enviarme ropa y accesorios para que nos
pusiéramos…Nos juntamos algunas horas antes, a producirnos, la idea
era llegar al lugar, todas bañadas en aceite de coco.
A las 00hs iban a pasarnos a buscarnos, en dos limusinas.
Era dentro de la ciudad, así que llegamos rápido.
Al llegar al lugar, en la entrada, nos pidieron nuestros celulares,
para asegurar la privacidad, lo cuál era algo normal en el ámbito.
Al entrar, fuimos muy bien recibidas, como es de costumbre, sólo que
nos atendieron los empleados del dueño de casa, nos invitaron a pasar
a una hermosa habitación, muy grande, con piso de alfombra, sillones
gigantes, una luz muy tenue, mesa de billar, un acuario con peces
alucinantes, bebidas… lo que busques había. y en una mesa, una
bandeja, con una montaña gigante y riquísima, de cocaína.
estuvimos ahí unas dos horas entre nosotras, hasta que de a poco
empezaron a llegar estos tipos, que si bien eran de unos 45 y 65 años,
eran muy buenos y nos trataban bien.
Llegaban de a 2 o 3, ingresaban y nosotras., los recibíamos como mas sabíamos.
En la sala, ya era un descontrol, mientras algunos jugaban al billar y
tomaban un trago mientras se seducían, a dos metros se había formado
un trío, personas tenían sexo sobre un sofá, a una compañera le
peinaron una línea de cocaína desde la nuca hasta su cintura, mientras
yo, sentada en la mesa, veía como todo pasaba.
Siempre le gusté a una amiga, y ella excitaba a los hombres besándome
bajo sus miradas.
En ese entonces, se me acercó, y comenzó a bailarme muy sensualmente
mientras yo estaba sentada…
Dos hombres se me acercaron, y todo se desvirtuó.
Yo estaba esperando a la persona que me había contratado, yo era para él…
En ese momento, siento que la puerta se abre, levanto mi mirada, y
llega él. Detrás, entre risas… aparece mi padre.
Mi corazón, se frenó por unos segundos
pero el de mi viejo, hasta el día de hoy sigue sin latir por su propia cuenta.
Cuando él vió esa escena, se cayó al piso, golpeando fuertemente con
su cabeza, y yo no pude evitar salir corriendo de ahí.
Mi papá sufrió un paro cardíaco.
Esa noche, huí corriendo, hasta mi casa, semi desnuda, llorando sin
parar, con mi cara deformada por lo que había pasado.
Me encerré en mi habitación, me senté en mi cama con un plato, y no
tuve mejor opción, que drogarme, hasta tener que pinchar mis dedos.
A las horas, mi hermano me llamó por teléfono, diciéndome que mi papá
estaba en la clínica, en terapia intensiva, que le dio un paro, de la
nada, mientras estaba en una reunión con amigos.
La culpa entró en acción. Intenté suicidarme muchas veces, pero mi ego
fue más fuerte.
El tiempo paso, y le tuve que contar la verdad a mi hermano.
Yo no se como hizo, pero el me abrazó.

No trabajo mas…. desde ese día, hace años que estoy cobrando una
herencia por adelantado.
Mi viejo esta muerto, pero aún mi hermano, no quiere dejarlo ir, y
piensa que después de tantos, quizá el pueda volver a la vida,
saliendo de esa estúpida mentira, la terapia intensiva…

Sus propiedades… bueno, quedaron para mí y mi hermano con quién por
suerte, logré tener una buena relación, lo cuál valoro mucho, es la
única persona que tengo. Supo entenderme. Mi familia, es él.
Todos los meses, busco en el banco ochocientos dólares, que me
deposita. Con eso yo vivo muy bien, además, tengo mi casa propia que
también heredé..
Quizá te preguntas, como hago para cobrar una herencia adelantada…
Bueno te cuento, mi hermano, tiene una fábrica de hisopos, y hace
mucha guita, él me propuso, ponerle un valor a la propiedad, y por mes
entregarme dinero, hasta llegar al monto estimado, del costo de la
propiedad, que es una antiguo hotel que está en Florianopolis.
Vale millones, pero yo jamás pude venderlo.
La cuestión es que mi hermano me esta haciendo ese favor, pero tampoco
es ningún pelotudo. Bah… creo… No conozco a otra persona que cobre
una herencia adelantada.
Cuando alguien me pregunta de que vivo, les digo que tengo un hotel en
brasil, que administra mi hermano.
Actualmente convivo con la culpa, con el dolor.
Recuerdo la última mirada de mi viejo, como si fuese ayer, y eso es lo
que más me duele.
Poder recordar, que el me dio todo.
En mi vida, jamas me faltó nada.
Sólo me faltó
mi madre.